Muchos cristianos experimentan dificultades en encontrar las verdaderas raíces de su fe. Muy pocos entienden la relación existente entre las diferentes partes de la Escritura como son la Torah, los Escritos, los Profetas y los Evangelios Mesiánicos. Hay un vacío de comprensión en los seguidores de Jesús con respecto a la participación que debemos tener con el pueblo de Israel. Las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) se han considerado un simple y extenso preámbulo del Nuevo Testamento, y no como Escrituras inspiradas. Los cánones establecidos por la iglesia institucional (Constantina) dejan mucho que desear demostrando ser doctrinas no establecidas en la Biblia.
¿Cómo podemos afrontar este problema? La respuesta la encontramos en el mismo Jesús cuando expresa: “¿No es ésta la razón por la que estáis equivocados: que no entendéis las Escrituras ni el poder de Dios?” (Marcos 12:24 LBLA). En otras palabras, sólo mediante el estudio disciplinado, sistemático y en detalle de toda la Escritura seremos capaces de comprender y asegurar lo que Dios está haciendo. Este entendimiento, unido a un sólido caminar en el Señor, lleno del Espíritu, equipará al estudiante permitiéndole verdaderamente ser fructífero en su vida.
El objetivo principal del curso es preparar a los creyentes llenos del Espíritu de Dios, a alcanzar un comprensivo y práctico conocimiento de las Escrituras. Estudiamos la revelación sistemática de Dios desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Desarrollamos una visión bíblica pre-Constantina donde el estudiante aprende a visualizar la Escritura desde la perspectiva hebrea del primer siglo tal como la sostuvo el mismo Jesús. Al finalizar el curso de estudio el estudiante podrá enseñar a cabalidad cualquier porción del texto sagrado, desarrollar planes de estudios de cualquier tema bíblico, diseñar un sistema individual de enseñanza de la Biblia y, en general, relacionar la riqueza del conocimiento, sabiduría y revelación mostradas en las Escrituras en situaciones específicas de orientación y consejería.
Un objetivo final del curso consiste en ayudar al creyente a identificar su apropiada vinculación con el pueblo de Israel. Vivimos un tiempo importantísimo y significativo donde los creyentes judíos son usados de manera poderosa en la obra de redención de Dios. Por primera vez en siglos, el pueblo Judío ha conquistado su tierra, Eretz Israel, y su ciudad, Jerusalén. El enfoque doctrinal de la iglesia, en gran parte, no contempla esto y sustrae a Israel de cualquier participación activa dentro del plan de Dios. Los postulados de la iglesia cristiana fueron formulados cuando Israel se encontraba en dispersión y cuando la ciudad de Jerusalén se mantenía bajo control Gentil. Debido a que esto ya no es así, debemos reconsiderar las Escrituras a la luz de la realidad plena de nuestros días. Al hacerlo, comenzaremos a entender la perfecta y hermosa relación de Jesús con el pueblo Judío y seremos creyentes a disposición de Dios, acelerando Su obra redentiva por medio de Israel.
El Instituto Tzemach de Estudios Bíblicos, tiene autorización de la Comisión de Universidades y Colegios Independientes (State Board of Independent Colleges and Universities) para operar en el estado de la Florida como institución de índole no-público religiosa. El programa de estudios de graduados del Instituto Tzemach persigue exclusivamente satisfacer el área religiosa y vocacional en el campo ministerial. Los asuntos laborales o de empleo dependen de las regulaciones establecidas por el State Department of Business and Professional Regulations (trabajo y consejería laboral). Adicionalmente, el grado de Bachelor en Estudios Bíblicos otorgado por nuestro instituto no prepara ni califica al estudiante para la enseñanza en escuelas públicas.
“Tzemach” es la palabra hebrea para Renuevo. Hemos escogido el nombre de “Tzemach” por el registro del profeta Jeremías donde el Señor dice: “... levantaré a David un Renuevo [Tzemach ]...” (23:5). Así mismo, el profeta Zacarías dice lo siguiente: “... He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo [ Tzemach] …” (6:12). Creemos que estos dos pasajes se refieren al Mesías Yeshúa (nombre hebreo de Jesús). En el año 586 AEC, el trono de David fue cortado por el imperio Babilónico, sin embargo brotó un renuevo o retoño justo en el Mesías Jesús. De igual forma, el mensaje –del Reino de Dios-- traído por Jesús fue cortado por el Cristianismo institucional. En el presente, con el retorno de Israel a la Tierra, el mensaje está brotando nuevamente. En consecuencia, nuestro Señor Jesús es el único Tzemach prometido, siendo igualmente las enseñanzas de nuestro instituto un tzemach.
Kenneth Garrison |
Jon Klein |
Larry Dorcik |
Kenneth Garrison, BS, MS, ThM |
Scott Kimball, BA, MA |
John Hellein, BA |
Jon Klein |
Kevin Quijano |
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Jim O'Bryant, BS, MBA