PREGUNTA:
La tierra le pertenece a los palestinos que han estado allí desde siglos. Pero hoy la “Tierra Santa” es de todos, porque es santa.
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RESPUESTA:
La Biblia claramente establece que la tierra pertenece solo a la nación de
Israel y no "A TODOS" como usted piensa. Dejando aparte toda la información
arqueológica que demuestra que la nación de Israel existía mucho antes de lo
que se piensa déjeme primeramente señalar que los judíos son los verdaderos
propietarios de la tierra de Israel y poseen todo el derecho histórico y legal
del mundo sobre esta tierra.
Di-s hizo un pacto con Abraham para otorgarle a él y a su descendencia - y
sólo a ella- la tierra de Canaán. Este trozo de tierra se haya situado "...
desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates" (Génesis 15:18).
El mismo pacto fue re-afirmado con el hijo de Abraham, Isaac (ver Génesis
26.2-5) y con el hijo de éste, Jacob (ver Génesis 28:13; 35:12) Posteriormente,
Di-s haría extensivo este mismo pacto a toda la nación de Israel:
"Pues mi ángel irá delante de ti y te llevará a la tierra del amorreo, del
hitita, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo; y los destruiré por
completo... Y fijaré tus límites desde el mar Rojo hasta el mar de los
filisteos, y desde el desierto hasta el río Eufrates; porque en tus manos
entregaré a los habitantes de esa tierra, y tú los echarás de delante de ti."
(Éxodo 23:23,31).
El pueblo judío ha sufrido el exilio de su tierra desde el año 586 AC/DEC
cuando el Imperio de Babilonia invadió Jerusalén. Durante ese tiempo el pueblo
judío transitó de lugar en lugar y las naciones trataron de doblegarlo, cosa
que nunca consiguieron. El termino "palestina" aparece en escena en el Imperio
Romano cuando el emperador hastiado de la rebeldía de los judíos sometidos al
acoso imperial, cambia el nombre a la tierra de Israel en un intento de
borrarla del escenario mundial. Pero los "palestinos", así mismo entre
comillas, no son en realidad un pueblo. Son solo árabes que han tomado ese
nombre por razones netamente políticas. Usted no encontrará en la historia una
lengua "palestina", ni tampoco una cultura "palestina". Nunca ha habido un
país llamado "palestina" gobernado por "palestinos". (1)
La afirmación que Jerusalén es un sitio sagrado para los árabes no es más que una fabricación que pretende fundamentarse en un poético pasaje contenido en el libro del Corán (Sura 17) titulado "El Viaje Nocturno". Se relata en este
pasaje el sueño de Mahoma diciendo: "Gloria sea a Alá quien hizo viajar a su
siervo durante la noche, desde la Mezquita Sagrada a la Mezquita Lejana". En
ninguna parte del pasaje mencionado se identifica a la ciudad de Jerusalén
como sitio sagrado ni como mezquita lejana del Islán. Una vez más, por motivos
religiosos e intereses políticos se pretende asociar Jerusalén como un sitio
perteneciente a los árabes. La idea de que Jerusalén es lugar sagrado de los
musulmanes es una mera fantasía (2).
En contraste, el pueblo de Israel si puede trazar sus orígenes en Jerusalén.
Desde los días del patriarca Abraham cuando llevó su hijo al Monte Moriáh
(Jerusalén) a ser sacrificado. Jerusalén es referenciado 700 veces en la
Biblia mientras que el Corán no hace ninguna mención a Jerusalén. Muy curioso.
Sobretodo si consideramos la supuesta asignación y reclamo como tercer sitio
más sagrado del Islám que hacen los musulmanes.
Con esto establecido analicemos un poco la historia reciente del Medio
Oriente. En el año 1948 al proponer las Naciones Unidas la formación de las
dos naciones, una judía y otra árabe (originalmente dos estados) los judíos,
aceptaron sin reservas la decisión tomada por la ONU. La porción de tierra
otorgada a Israel por las Naciones Unidas correspondía a una parte del Israel
antiguo, pero constituía sólo 1/6 del total del área otorgada a los árabes.
Los árabes del mundo inmediatamente rechazaron la propuesta de las Naciones
Unidas y declararon oficialmente la guerra contra el pequeñismo estado de
Israel recién formado. Cito al Gran Mufti de Jerusalén quien se atrevió
incluso a declarar que echarían a todos los judíos al mar. No se cometa el
error de pensar que no habían judíos en la tierra de Israel y el Medio Oriente
antes de la formación del nuevo estado. La población de judíos en esta zona
llamada "palestina" era aproximadamente de 600,000 habitantes para ese
momento, judíos que ciertamente fueron expulsados y masacrados por los árabes
apenas se declaró el estado de Israel.
Se preguntará, ¿y los habitantes "palestinos"? Empecemos diciendo que la
famosa Organización por la Liberación de “Palestina” (OLP) tuvo su inicio en
el año 1964, tres años antes que Israel tomara control de los llamados Bancos
Occidentales (Transjordania) y Gaza. Este término Transjordania es utilizado
por las Naciones Unidas y el gobierno de los Estados Unidos para pretender
sugerir a la opinión pública internacional que la tierra de Israel se ha
tomado de Jordania. La realidad es que la zona siempre ha pertenecido a Israel
y solo fue capturada en la Guerra de los Seis-Días de 1967 como parte de su
derecho y patrimonio bíblico (Israel es bíblico). Hoy en día, los países
árabes hacen pública su intención de liberar esos territorios de manos del
israelí opresor, pero el propósito inicial era y sigue siendo, la completa
exterminación de la nación judía. Curiosamente, aunque esta misma zona fue
controlada por Jordania y Egipto entre los años 1948 y 1967, nunca antes se
mencionó o hizo un reclamo de establecer un estado "palestino". Únicamente
cuando Israel toma control de la tierra en la guerra de 1967 es que nace un
"interés inusitado" de la zona por parte de todas las naciones islámicas.
Di-s juzgará a las naciones del mundo por dividir y repartir la tierra que el Di-s de Israel prometió a la simiente de Abraham. En consecuencia, de
persistir en la búsqueda de dividir esta tierra lo que se espera son horribles
consecuencias. En Joel (Yoel) 3:1-2 está claramente escrito:
"Reuniré a todas las naciones, y las haré bajar al valle de Josafat. Y allí
entraré en juicio con ellas a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel, a quien
ellas (mi pueblo y mi herencia) esparcieron (dispersaron) entre las naciones,
y repartieron (dividieron) mi tierra." (Joel 3:2).
Atentamente,
Instituto Tzemach de Estudios Bíblicos
P.D. Lecturas (links) recomendadas: