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PREGUNTA:

Buen artículo “Removiendo Idolos” , pero no comprendí correctamente si también las imágenes de Jesucristo crucificado y la virgen María deben ser removidas y por qué. Esto último iría en contra de las iglesias actuales en México. En el artículo no encuentro razonamientos de tipo lógico, sino explicaciones de tipo bíblico, pero esto algunos no lo consideran como científico. Se lo digo porque quiero escribir una tesis respecto a este tema que quisiera llamar el “Ocaso de los Ídolos”, pero creo corro el riesgo de ir en contra de mi propia fe. Por favor conteste pronto, gracias.

Atentamente,

Alejandro Pacheco

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RESPUESTA:

La Escritura nos habla de la verdad de Di-s. Los textos bíblicos no pueden ser estudiados a la luz de la lógica o de la ciencia. La fe se basa fundamentalmente en la Escritura y discutir los aspectos de la fe fuera de este contexto constituye un error.

Es interesante comprobar que no fue sino hasta los Concilios de Nicea II en el año 787 d.C. y en el Concilio de Trento en 1549 d.C., que la iglesia institucional romana aprobó que las imágenes fueran veneradas por los católicos. Aunque el dogma católico dice: "Está permitido y es beneficioso venerar las imágenes" debemos aclarar que en la iglesia del primer siglo era una secta del judaísmo y por tanto no había sitio para el uso de las imágenes. Lea por favor los siguientes trabajos que hablan sobre esto:

""La Iglesia separada de Israel"

"La Separación Adicional de la Iglesia"


Por supuesto que las imágenes de la iglesia institucional, y a los que representan, son importantes para el catolicismo. Pero la Biblia enseña que son una aberración. Cada persona debe tener una relación íntima, continua y directa con Dios; no una relación lejana por intermedio de imágenes o ídolos, sean estas representaciones de una virgen, Jesucristo en la cruz, un ángel o cualquier sujeto “canonizado” representado en ellas.

El segundo mandamiento de Di-s dice:

"No te hagas estatua ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, abajo, en la tierra, y en las aguas debajo de la tierra. No te postres ante esos dioses, ni les des culto, porque Yo, Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso. Yo castigo a hijos, nietos y biznietos por la maldad de los padres cuando se rebelan contra mí. Pero me muestro favorable hasta mil generaciones con aquellos que me aman y observan mis mandamientos". (Éxodo 20:4-6).

Además Deuteronomio 4:15-16 ordena:

“Así que guardaos bien, ya que no visteis ninguna figura el día en que el SEÑOR os habló en Horeb de en medio del fuego; no sea que os corrompáis y hagáis para vosotros una imagen tallada semejante a cualquier figura: semejanza de varón o hembra”

Y también:

"Maldito el hombre que haga ídolo o imagen de fundición, abominación al SEÑOR, obra de las manos del artífice, y la erige en secreto." (Deuteronomio 27:15)

Una simple lectura a los primeros cinco libros de la Biblia demuestra que Dios aborrece las imágenes. La razón es que ellas alejan a la persona del contacto directo con El, porque proveen alguien más a quien orar y en quien confiar. Esto es lo que se llama idolatría.

Muchos católicos se sorprenden al saber que entre los primeros Diez Mandamientos se prohíbe explícitamente el uso de las imágenes. Muchos alegan que los Diez Mandamientos pertenecen al Antiguo Testamento, pero uno de los primeros pasajes que se escribieron en el Nuevo Testamento es 1 Corintios 10:14 que dice claramente: "Por eso, hermanos muy queridos, huyan del culto a los ídolos".

Este tema continúa a través del Nuevo Testamento. Lo encontramos también en 1 Juan 5:21 donde dice:

"Hijitos, guárdense de los ídolos". Hay muchos otros pasajes bíblicos que prohíben la practica de la idolatría: 1 Corintios 6:9; 10:7; 12:2; Hechos 7:39-42; 17:16, 29; Romanos 1:23; 1 Pedro 4:3; Apocalipsis 2:14; 9:20; 21:8; 22:15.

Las verdades anteriores escandalizan a los miembros de la institución cristiana porque sencillamente ponen en evidencia su maquinaria de maldad. No me sorprendería que mis comentarios produzcan repudio en lo que usted calificó como "iglesia" de México o cualquier país latinoamericano. Por siglos, nuestros pueblos se han caracterizado por su idolatría y falla espiritual.

Usted habla de que no quiere ir en contra de su fe. Pero la fe viene por el oír la Palabra de Di-s. La fe no viene por seguir las enseñanzas de los hombres --que quede claro que me incluyo--. Mucho menos crecemos en fe obedeciendo sistemas religiosos de corrupción y muerte.


Muchas gracias por escribirnos y hacer sus comentarios.

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