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PREGUNTA:

He leído su artículo sobre Rechazando la Enfermedad y no estoy de acuerdo. Si una persona desea sanidad solo tiene que declarar la Palabra y se curará.

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RESPUESTA:

Apreciado lector:

Lo sano y lo lógico es que la persona que sufre alguna dolencia importante en su cuerpo se dirija a un médico (o varios) a fin de lograr un acertado diagnóstico de su problema.

Sin embargo, si la persona mentalmente "cree" estar siempre enferma y somatiza constantemente dolencias muy posiblemente termine enfermándose de algo. La razón es que nuestra mente juega un papel fundamental en la salud, pero también nuestros hábitos alimenticios y estilo de vida.

Es obvio que nuestros cuerpos sufren y se enferman y estamos en condición constante de deterioro. Es una falsa doctrina de la iglesia enseñar a los creyentes que "declarando" sanidad seremos sanos. Toda esa diatriba religiosa de que si uno declara una dolencia quedará enfermo persigue confundir a los creyentes. Es simplemente una manipulación usando como excusa la Biblia. Es tentar al Di-s Santo de Israel y Su majestad.

De lo que se trata es que sometamos a Di-s cualquier situación, rogándole bienestar y sanidad para nosotros y nuestros hijos. No hay palabras mágicas para declarar fuera una enfermedad, solo la misericordia Divina. Pero debemos reconocer nuestra situación de inferioridad ante Di-s y colocarnos debajo de El en humildad.

Di-s no puede ser tentado, burlado, sobreestimado, manipulado o controlado por esquemas, declaraciones o pensamientos humanos.

Éxodo 15:26 dice que El es nuestro doctor:

    "Si escuchas atentamente la voz del SEÑOR tu Dios, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, el SEÑOR, soy tu sanador (*)".
(*) En el texto original la palabra para sanador es “Ráfah” que en hebreo significa Doctor.

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