La primera fiesta del séptimo mes es la de las Trompetas. Dicha festividad se celebra el primer día del séptimo mes de Tishri. En ese día, "... tendréis día de reposo, un memorial al son de trompetas, una santa convocación", dice al Señor (Levíticos 23:24). Este día es celebración de Shabat y, además, el Señor dijo que deberá ser un "recordatorio". Ahora bien, ¿qué pide el Señor que recordemos? Debemos recordar que Dios desea morar en medio de Su pueblo. Israel escuchó el sonido del shofar (trompeta) por vez primera cuando el pueblo estaba reunido a los pies del Monte Sinaí. La Escritura señala "tendréis... una santa convocación". En hebreo la palabra "convocación" es mikrá, la cual significa "llamado a estar juntos; asamblea sagrada". Entendemos mejor esto al considerar su real significado. Jesús dijo "Y [El Hijo de Hombre] enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro". (Mateo 24:31). Es decir que esta trompeta corresponde a la séptima trompeta mostrada en Apocalipsis 11:15-18. Habrá una reunión — "una santa convocación" — del pueblo del Señor y serán reunidos por Jesús — el Señor en medio de ellos. Así la festividad de las Trompetas refleja el sonido del shofar en la venida del Señor.
Encontramos un período de diez días entre la fiesta de las Trompetas y la fiesta de Iom Kipur. Tradicionalmente Israel ha tomado este periodo como tiempo de reflexión de los pecados cometidos como nación, es decir, no está relacionado con el individuo, sino con la nación como un todo. En Fellowship Church utilizamos este tiempo como tiempo de reflexión del cuerpo o comunidad local de creyentes tratando de asegurar que mantenemos las metas que el Señor nos ha llamado a realizar y cumplir como parte de su cuerpo.
Echemos una mirada a lo que considero es el verdadero propósito de este periodo. La fiesta de las Trompetas es la reunión de toda la Iglesia de Jesús el Mesías — no en el cielo sino hacia Jerusalén. Jesús viene físicamente para reinar en el Monte del Templo, en la ciudad física de Jerusalén, junto a Su novia la Iglesia, en medio de Israel. La Iglesia es igualmente Templo de Dios (1 Corintios 3:16), por lo que al sonar del shofar (Mateo 24:31) y en el momento que Dios reúna a todas las naciones para que vayan contra Jerusalén (Zacarías 14:2), Jesús y Su Iglesia regresarán para pelear por la ciudad (Zacarías 14:3-5). Por el detalle con que se describe en Ezequiel 38-39, Zacarías 12-14 y Apocalipsis 19, considero que los diez días representan la batalla entre el Señor y las naciones la cual no es de corta duración. Similarmente, en Sofonías vemos que el "gran día del Señor" corresponde con las fiestas del séptimo mes (capítulo 1 del 14 al 18). Juan describe esta "cosecha" y dice que la sangre subirá "hasta los frenos de los caballos por una distancia como de trescientos veinte kilómetros". (Apocalipsis 14:20; ver también Joel 3:13). Vemos así mismo que Israel gastará siete años quemando el armamento bélico de las naciones, al igual que pasará siete meses enterrando los muertos de estas naciones (Ezequiel 39:9, 12).
A esta extraordinaria matanza se le denomina "cena de las bodas del Cordero" (Apocalipsis 19:9). Dios llama a cada tipo de ave y bestia del campo a participar de este gran banquete. En efecto, Dios señala que El mismo sacrificó estas personas para estos animales (Ezequiel 39:17). Generalmente es el hombre quien sacrifica animales para Dios, pero en este caso Dios sacrifica hombres para Sus animales.
En el décimo día del séptimo mes de Tishri se celebra Iom Kipur, que significa literalmente "día de expiación". El detalle de Iom Kipur aparece registrado en el libro de Levítico capítulo 16. La idea fundamental de este día es hacer expiación "... por el lugar santo a causa de las impurezas de los hijos de Israel y a causa de sus transgresiones, por todos sus pecados; así hará también con la tienda de reunión que permanece con ellos en medio de sus impurezas" (Levíticos 16:16). Dios se prepara a morar en medio de Su pueblo (para ser "uno con" él), y por lo tanto debe hacerse expiación por los pecados del pueblo y por el lugar santo - el Monte del Templo. Dios dijo a Moisés, "Regocijaos, naciones, con Su pueblo, porque El vengará la sangre de Sus siervos; traerá venganza sobre Sus adversarios, y hará expiación por Su tierra y Su pueblo" (Deuteronomio 32:43). Aquí vemos como Dios relaciona "la venganza sobre Sus adversarios" con la expiación "por Su tierra y Su pueblo". La palabra "expiación" significa "limpiar o purgar", pero también significa "reconciliar" o ser "uno con otro". De manera que podemos observar como el Señor está "reconciliando" Su tierra y Su pueblo a objeto de habitar en medio de ellos (o ser "uno con" él).
Sabemos que Jesús el Mesías es la ofrenda de pecado, sin embargo, ¿qué significa "el macho cabrío expiatorio" descrito en Levítico 16:8; 21-22? La Escritura dice "Cuando acabe de hacer expiación por el lugar santo, la tienda de reunión y el altar, presentará el macho cabrío vivo" (Levítico 16:20). Note que se echan suertes "... sobre los dos machos cabríos, una suerte por el SEÑOR, y otra suerte para el macho cabrío expiatorio" (Levíticos 16:8). En realidad en la Escritura se lee "... sobre los dos machos cabríos, una suerte por el SEÑOR, y otra suerte para Azazel". El paralelismo, "para el Señor", sugiere que la palabra Azazel debe entenderse como nombre propio (vea también "demonios" – Levítico 17:7). Podemos inferir entonces que la suerte echada no es por el Señor y un macho cabrío, sino mas bien por el Señor y otra persona (o cosa). Sostengo que aquí "el macho cabrío expiatorio" representa la remoción o eliminación de la influencia satánica. Mientras por una parte el macho cabrío de la ofrenda de pecado representa la purificación de nuestros pecados por el sacrificio de Jesús, por la otra "el macho cabrío expiatorio" representa la remoción de nuestras iniquidades, o tendencia pecaminosa, al ser eliminada esta influencia satánica. El macho cabrio es dejado con vida y enviado a "una tierra solitaria... en el desierto" (Levítico 16:22). Y es así, al final del gran día del Señor, al retorno de Jesús, que Satanás es dejado "vivo" y arrojado o enviado "... al abismo... hasta que se cumplieran los mil años" (Apocalipsis 20:3). En resúmen, los machos cabrios se sortean uno para el Señor y el otro para el que representa la eliminación de la influencia satánica. El destinado al Señor es el macho cabrio de ofrenda de pecado; el otro es el macho cabrio expiatorio para eliminar la tendencia pecaminosa o iniquidad. Así dice el Señor, " ... y quitaré la iniquidad de esta tierra en un solo día" (Zacarías 3:9) y "En el día que yo os limpie [a Israel] de todas vuestras iniquidades ..." (Ezequiel 36:33).
La última de las fiestas del séptimo mes es Sucot, conocida también como "fiesta de la recolección" (Éxodo 23:16 NVI). Es la fiesta posterior que se celebra "cuando recojas del campo el fruto de tu trabajo". Esto es una hermosísima ilustración sobre el tiempo después del reencuentro o reunión de la novia con el novio — Mesías. La novia es "el fruto de Su trabajo". El profeta Zacarías narra claramente esta festividad (Zacarías 14:16).
En mi opinión la fiesta representa el periodo en el milenio cuando estaremos recordando la redención de Dios a través de todos los tiempos. La Escritura dice "habitaréis en tabernáculos por siete días" (Levítico 23:42) para recordar el tiempo cuando Israel habitó en tiendas o tabernáculos en el desierto. A pesar que Israel se hallaba en rebeldía, Dios proporcionó redención para la nación entera. Así ha sido por casi seis mil años — Dios proveyendo para toda Su creación — al final redención.
En Ezequiel podemos ver que, después que el Templo es reconstruido y Dios regresa para habitar en el, los sacerdotes ofrecen sacrificios por siete días "harán expiación por el altar y lo purificarán" y "sucederá que del octavo día en adelante" Dios declara "Yo me complaceré en vosotros" (Ezequiel 43:26-27). La fiesta de Sucot dura ocho días con un Shabbat el primero y octavo día, representando pienso, los seis mil años de redención (Dios celebró el Shabat en el principio), el reinado de los mil años del Mesías y luego un eterno Shabat (octavo día).
Dios presenta todo Su plan de redención a través de Sus fiestas. Vemos el sacrificio del Mesías en Pesaj y Su resurrección en los Primeros Frutos; Dios hace un pacto con Israel y la Iglesia en Shavuot. En la festividad de las Trompetas somos testigos del sonido del shofar acompañando la venida del Señor. En Iom Kipur, el pecado y la iniquidad son eliminados de Israel para permitir que el Señor pueda morar en medio de ellos. En Sukot observamos la celebración de las provisiones de Dios y la redención de Su creación.