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El Conflicto Palestino-Israelí
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En artículo publicado recientemente en el Orlando Sentinel (3 Octubre 2004) sobre el asunto de la Intifada Palestina contra Israel, Laura Rey su autora, hizo referencia a una entrevista sostenida con un joven militante palestino desilusionado con el producto de la Intifada. La persona entrevistada reconoce que la Intifada no ha logrado alcanzar la victoria esperada sobre Israel, siendo fatal además para el movimiento palestino. El artículo hace mención igualmente a las declaraciones difundidas por el gobernador de la ciudad de Belén, Zuhair Manasrah, donde afirma que “somos testigos de la destrucción de la sociedad palestina - sus instituciones civiles, infraestructura y su economía. Los resultados han sido un completo fracaso para los palestinos de todo nivel. Ahora se debe pensar en la reconstrucción”. Con su Intifada, los palestinos han asesinado a miles de israelíes dejando mutilados y heridos muchísimos más. Pero otro impacto, no contemplado, ha sido la destrucción de la sociedad de los mismos palestinos.
En realidad, el asunto tiene que ver con la oposición al retorno actual del pueblo israelí a la tierra de Israel. Los países árabes-musulmanes de la zona pretenden destruir la comunidad judía compuesta por aquellos que regresan a su tierra. De manera miserable los países árabes han fracasado. Para documentar nuestra observación podemos mencionar una larga lista de atrocidades cometidas por los árabes, como son por ejemplo la aniquilación en el año 1929 de los judíos residentes en Hebrón y el asedio a la ciudad de Jerusalén después de la Guerra de Independencia de 1948. En su intentona de destruir al estado judío por completo los árabes propiciaron cinco guerras de importancia. En cada una de esas guerras Israel venció trayendo vergüenza y humillación a los estados musulmanes. Es por ello que en 1982, después de la derrota ocurrida en el Líbano, los árabes fraguan una nueva táctica de lucha, la conocida Intifada dentro de Israel. La primera Intifada abarcó desde el año 1987 hasta 1993 caracterizándose por la utilización de piedras en la lucha. Pero en la segunda Intifada (año 2000 hasta el presente), atacantes suicidas, armas de fuego, uso de morteros y cohetes, etc., han sido instrumentos predilectos de los palestinos. De nuevo, aunque han producido muchísimo daño al pueblo israelí, el resultado arrojado por la Intifada es la destrucción de las comunidades árabes-musulmanas y el fortalecimiento y determinación del pueblo Israelí.
Hay una explicación bíblica para todo este fenómeno. El Dios de Israel y Su mano acompaña a los israelíes mientras que la ira de Dios está sobre la oposición árabe. Hemos escrito diversos artículos que documentan el retorno en el presente del pueblo judío a la tierra de Israel y su cumplimiento profético ancestral. Uno de los temas más frecuentes que trata la profecía bíblica es la vuelta a Israel de los judíos dispersados. El juicio de Dios se haya en todos aquellos que se interponen en el camino de los judíos que regresan y particularmente, sobre aquellos que enfáticamente se oponen. En la Biblia podemos ver que en ocasiones, Dios endurece el corazón de aquellos opuestos a Sus propósitos y designios. Creemos que hoy sucede exactamente lo mismo.
Cuando vemos a Dios endureciendo el corazón de alguien, tenemos la tendencia a pensar que es por la inusual obstinación del individuo, sin embargo no es eso lo que significa en la Biblia. Hazak es la palabra hebrea que traduce “endurecer”. La palabra implica ser fuerte y audaz. Al aplicarse al corazón, el término significa llegar a actuar audaz y agresivamente. Mi traducción preferida de la expresión es: “tontamente agresivo”. En su esfuerzo de oponerse a la voluntad Divina, los árabes-musulmanes se han vuelto “tontamente agresivos”, siendo derrotados sistemáticamente. Sus recursos, incluyendo el humano, mermarán prevaleciendo el pueblo judío como siempre ha sucedido. En tiempos bíblicos, Dios endureció los corazones de los cananeos con el objetivo de ser arrasados de la tierra (Josué 11:20). No creo que este sea el propósito de Dios con los palestinos de hoy. Con la Intifada, los países musulmanes han aprendido a recurrir a la compasión para conseguir el apoyo de las demás naciones. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) es el agente predilecto para conseguir este propósito siendo los medios masivos de comunicación internacionales los cómplices dispuestos a auspiciar esta actividad. Los gobiernos de los diferentes países constantemente expresan su solidaridad con la causa de los palestinos. Hemos leído últimamente que ciertas denominaciones de la iglesia protestante empiezan a restringirse de cualquier cosa que las asocie o involucre con Israel en demostración de simpatía y afinidad a la empresa Palestina.
La Biblia declara enfáticamente que al final de los tiempos las naciones todas marcharán contra el remanente restaurado en Israel. Creemos que el conflicto árabe-israelí es la consecuencia directa probable de este suceso. Son los "garfios en tus quijadas" (Ezequiel 38:4) utilizados por Dios para conducir las naciones hacia el valle de decisión o Armagedón. Como creyentes, debemos tener especial cuidado de no actuar en directa oposición a lo que Dios está haciendo. Dios está hoy reedificando a Sión y debemos involucrarnos abierta, firme y consistentemente con el proceso. Ciertamente, aquellos que se opongan, experimentarán y sufrirán gravísimas consecuencias.
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