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La Separación Adicional de la Iglesia

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¿Porqué la Iglesia se separa de Israel más allá de lo que Dios había planeado? Para ayudarnos a entender esto consideraremos el relato de Jeroboam Ben Nebat. La historia aparece registrada en 1 de Reyes 12:16-33. Dios unge a Jeroboam para ser rey del Reino del Norte como parte del juicio a la casa de David por los pecados de Salomón. El juicio ocurre durante el reinado de Rehoboam Ben Salomón en el Reino del Sur. Rehoboam reina únicamente sobre la tribu de Judá y Benjamín; Jeroboam gobierna sobre las demás tribus.

Del texto se entiende que Jeroboam no confió en el Señor para establecer el reino que el SEÑOR le había prometido. El Templo estaba en Jerusalén y el Altar del Señor y el Sacerdocio Levítico también allí funcionaban. Jeroboam temía que si el pueblo de su reino continuaba adorando, de acuerdo a las Escrituras en Jerusalén, pronto desertarían al Reino del Sur para servir al Rey de Judá y Jeroboam y su reino de perderían su identidad separada. Jeroboam pensó que el trono se le escaparía. En función a esto, Jeroboam realiza tres acciones o pecados específicos.

Primero, Jeroboam hace construir un ídolo (dos becerros de oro) y le dice a Israel,

“... he aquí vuestros dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto.” 1

en otras palabras, el rey aseguró a Israel que los dos ídolos en realidad eran el Dios de la Biblia.

En segundo término, Jeroboam conforma altares en Betel y Dan para servir estos ídolos. En estos altares se ofrecían sacrificios en sustitución del Altar del Señor en Jerusalén. Jeroboam comete igualmente pecado ya que Dios expresamente había prohibido efectuar ofrendas en cualquier otro sitio que no fuera el lugar donde El había establecido Su nombre, es decir, en Jerusalén.

“sino que buscaréis al SEÑOR en el lugar en que el SEÑOR vuestro Dios escoja de todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su morada, y allí vendréis.” 2

Tercero, Jeroboam instituye una nueva y exclusiva festividad en rivalidad con las festividades ordenadas por el Señor,

“Y Jeroboam instituyó una fiesta en el mes octavo, en el día quince del mes, como la fiesta que hay en Judá, y subió al altar. Así hizo en Betel, ofreciendo sacrificio a los becerros que había hecho. Y puso en Betel a los sacerdotes de los lugares altos que él había construido. Entonces subió al altar que había hecho en Betel el día quince del mes octavo, es decir en el mes que él había planeado en su propio corazón; e instituyó una fiesta para los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.”3

Esta nueva festividad se ubica en el octavo mes del calendario hebreo (Cheshvan, Octubre/ Noviembre) y parece haber sido creada después de la fiesta bíblica de Sucot. Jeroboam sella con estas acciones la separación del Reino del Norte del Reino de Judá en el Sur. Las tribus que Jeroboam lideró eventualmente serían dispersadas por Asiria (722 AC) para nunca recuperar su identidad nacional. Remanentes de todas las tribus del norte han sido preservados dentro del pueblo judío;4 pero el Reino de Israel fue destruido para siempre debido al pecado Jeroboam, su primer rey. Oseas profetiza acerca de este remanente del pueblo judío al decir,

“Después los hijos de Israel volverán y buscarán al SEÑOR su Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al SEÑOR y a su bondad en los últimos días.”5

Hemos revisado los pecados cometidos por Jeroboam porque estos se han repetido exactamente en la Iglesia por los mismos motivos – establecer y mantener una identidad separada de Israel. Por otra parte, sabemos que Jesús instruyó a Sus discípulos en el culto del Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Jesús específicamente citó el Shema,

“ESCUCHA, ISRAEL; EL SEÑOR NUESTRO DIOS, EL SEÑOR UNO ES”. 6

En la era apostólica los líderes de la Iglesia continuaron esta forma de adoración. Pero, en el segundo y tercer siglo la doctrina cristiana evolucionó mucho más allá de lo revelado por la Biblia. Por ultimo, en el Concilio de Nicea, convocado y dirigido por el César Constantino, Jesús es definido de la misma esencia que el Padre.7 Más adelante, en el Concilio General realizado en Constantinopla en el año 381 DC, el Espíritu Santo recibiría el mismo tratamiento. Estas definiciones sobre Dios fueron basadas en especulaciones filosóficas relativas a Su naturaleza, y nunca en la revelación bíblica ya que el texto sagrado no define la detallada relación entre el Padre, Jesús y el Espíritu Santo. Todo lo anterior sirvió a los obispos de la Iglesia de fundamento para la formulación de la Santísima Mística Trinidad. Más adelante, Agustín en sus escritos desarrollaría ampliamente el concepto. Desde entonces, la Santísima Trinidad es universalmente aceptada en la Iglesia. Existe cierta base bíblica para entender que Dios se manifiesta como ser trino y creemos que esto es obvio de lo que se desprende de la lectura del Nuevo Testamento. Nos oponemos, sin embargo, a intentar definir a Dios como la Santísima Mística Trinidad porque contradice expresamente el nombre de Dios revelado a Moisés de,

““YO SERE EL QUE SERE”. 8

Aquí Dios declara enfáticamente que el hombre no puede definirle. Es precisamente lo que los lideres de la Iglesia hicieron al definir la Santa Trinidad. Es así como la Iglesia declara para sí misma un dios, el de la Santísima Trinidad, no conforme a la simple revelación expresada en la Escritura y calificando este dios como el único Dios bíblico verdadero. De nuevo, no es incorrecto identificar al Dios mostrado en el Nuevo Testamento como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Lo incorrecto, refutable e inaceptable es definir a Dios como la Trinidad. Luego, la Iglesia siguió los mismos pasos de Jeroboam al pecar obteniendo exactamente los mismos resultados – la separación específica de los Judíos, pueblo que mantiene y conserva la definición bíblica y revelación de Dios.

El pecado de Jeroboam de erigir altares foráneos fue igualmente repetido por la iglesia al universalizar el Altar de Dios. Esta acción fue asistida por el emperador Tito al destruir en el año 70 DC el Altar del Señor junto con el Templo de Jerusalén cesando los sacrificios levíticos después de este hecho. Pero el Altar del Señor, tanto en el Tabernáculo del Desierto como más tarde en el Templo, son contraparte material o física del Altar Celestial,

“Y mira que los hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte”; 9

y también,

“los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo; pues, dice El: Mira, haz todas las cosas CONFORME AL MODELO QUE TE FUE MOSTRADO EN EL MONTE”.10

Dios declara que el altar físico queda establecido para siempre,

“pues ahora he escogido y consagrado esta casa para que mi nombre esté allí para siempre, y mis ojos y mi corazón estarán allí todos los días”.11

En el mundo cristiano la destrucción del altar físico se interpretó como una declaración de obsolescencia para el propósito de Dios. Los cristianos vieron el altar celestial místicamente asociado con el santuario de la Iglesia. Luego, según los cristianos, el Altar de Dios es considerado universal y desconectado de cualquier ubicación geográfica específica. La Iglesia vió, y sigue viendo, que no existe necesidad alguna del Altar de Dios en Jerusalén debido a este concepto del altar espiritual universal. Con ello, se hizo nuevamente efectiva la separación con Israel.

El último pecado incurrido por la iglesia siguiendo el patrón de Jeroboam trata el asunto de las festividades bíblicas. La fiesta bíblica más importante considerada por los judíos es el Shabat o descanso semanal.12 Dios dijo específicamente que el Shabat sería una señal entre El y Su pueblo,

“Los hijos de Israel guardarán, pues, el día de reposo, celebrándolo por todas sus generaciones como pacto perpetuo. Es una señal entre yo y los hijos de Israel para siempre; pues en seis días el SEÑOR hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó de trabajar y reposó”.13

A principios del segundo siglo, la iglesia adoptó el domingo “sabático” rechazando y negando así su conexión con el Dios de la Biblia y Su pueblo Israel.

El asunto de la festividad semanal se discute otra vez en el tiempo del emperador Constantino. En el año 321 Constantino prohíbe laborar el día domingo en todas las ciudades.14 Se agregan al calendario otras fiestas como Easter y Navidad diferentes por completo a la revelación bíblica para distinguir las prácticas cristianas de las judías. Para el 200 DC, la celebración de Easter había sido diferenciada de la Pascua judía. La Navidad se vinculó con la festividad pagana romana del Sol Invictus y se celebró cada 25 de diciembre. Así, la Iglesia autodefinió un conjunto de festividades diferentes a las bíblicas, lo cual efectivamente define a los cristianos como pueblo separado de Israel.

Los pecados de Jeroboam fueron repetidos por la Iglesia. Cambios en la doctrina y prácticas cristianas evolucionaron en el segundo y tercer siglo. Constantino, a comienzos del siglo cuarto, en el primer Concilio General de la Iglesia de Nicea, somete estos cambios dentro de la Ley Romana. Poco ha cambiado desde entonces. Después de Constantino, los obispos de la iglesia se apresuran a apartarse de toda revelación bíblica a objeto de establecer una religión completamente separada de Israel. Esta religión o cristiandad universal ha pasado hasta nuestros días. El proceso de la Reforma no modificó sus doctrinas básicas quedando éstas incuestionables. Las iglesias reformistas llevan consigo todos los preceptos universalistas, practicándolos y manteniéndolos hasta el presente.

Dios llama a arrepentirnos. Israel ha retornado a la tierra prometida. Jerusalén se haya bajo control judío. Todo creyente cristiano es retado ahora a abrazar sus verdaderas raíces hebreas. ¿Se injertará la iglesia local en Israel como menciona Romanos capítulo 11, o seguirá en la Cristiandad Universal? ¿Qué camino seguiremos? El arrepentimiento debe venir en estas tres áreas:

  • De adorar la mística Santísima Trinidad a la adoración del Santo de Israel y Su Mesías en el Espíritu Santo;
  • Del altar espiritual universal al Altar del Señor en Jerusalén; y
  • Del “Shabat” dominical y festividades paganas Constantinas al Shabat y fiestas netamente bíblicas.

Las iglesias que continúen adheridas a la tradición Constantina ciertamente podrían convertirse en el falso profeta previsto por Juan,15 el cual se mantiene al lado del gobierno final de la “bestia” del planeta. Actualmente, vemos sólidas propuestas en el mundo conducentes a establecer un gobierno mundial único. Creemos igualmente que estamos acercándonos a la manifestación de una religión de representación de todo el orbe. El gobierno y religión mundiales de la bestia, irán contra el pueblo de Dios, Israel, a objeto de destruirlo. Mientras se desarrollan los acontecimientos y este desafío, como creyentes verdaderos de la Biblia que somos, tenemos la tremenda oportunidad y responsabilidad de mantenernos en unidad de identidad y propósito con Israel.




1 1 Reyes 12:28
2 Deuteronomio 12:5
3 1 Reyes 12:32-33
4 2 Crónicas 30:1-12
5 Oseas 3:5
6 Marcos 12:29
7 Isaac Boyle, A Historical View of the Council of Nice, Baker Book House, Grand Rapids, pg.20
8 Éxodo 3:14
9 Éxodo 25:40
10 Hebreos 8:5
11 2 Crónicas 7:16
12 Samuel T. Lochs and Saul P. Wachs, Judaism Argus Communications, Niles, Illinois, pg. 73
13 Éxodo 31:16-17
14 Williston Walker, A History of the Christian Church, Charles Scribner’s Sons, NY, pg. 105
15 Apocalipsis 13 y 19